domingo, 6 de julio de 2014

El accidente - Carlos Rodríguez Arévalo


El auto viajaba a más de 150 kilómetros por hora sobre el asfalto mojado, ella lo vio desde lejos mientras esperaba sobre la acera y cuando calculó que el auto iba a pasar, dio tres pasos largos y rápidos que la dejaron frente al auto, el cual, como era de esperarse, frenó con todo lo que tenía y giró las llantas al lado derecho para esquivar el obstáculo, el auto dio dos vueltas en el aire para arrastrarse de cabeza en la negra calle por más de 10 metros hasta chocar un poste de alumbrado público que dejo el auto irreconocible. Ella solo vio el suceso y dibujo media sonrisa en sus pálidos labios mientras derramaba una lagrima cada ojo, después caminó hacia el auto y le dio un beso en la frente al conductor, un alma más que le pertenecía, luego desapareció.

Tomado de Microtexteando

Sobre el autor: Carlos Rodríguez Arévalo